Sacamos boletos de ida y vuelta a esa Luna pequeña que queda cerca del sol...
Llegamos de un viaje extraño, vertiginoso, adrenalinico y único. Nos pusimos a prueba, fallamos algunas de ellas, pero superamos con creces unas cuantas más, y así hemos estado, de la mano, esa que no me ha soltado... Corriendo, corrigiendo, viviendo, sintiendo.
No hay nada como esas cosas que sostienen el alma.