lunes, 23 de mayo de 2016

Destino....

El tiempo, difícil de explicar, es que en vez quizás de tiempo, sea destino... luchaste con todo lo que llevabas dentro, sacaste raíces para atarme y no encontraste la tierra para afirmarte, y es que aquí estoy. Una despedida nos aleja dentro del silencio de un tortuoso beso, beso que queda erizando la piel tan sólo con cada recuerdo, beso que fue en un tiempo mientras sucedía lo antagónico de él. Es que el silencio mata, el recuerdo no se aleja, me pregunto si debo dejarte continuar. Es aterrador el silencio, no está tu voz, no está tu estruendosa risa, no están esos ojos que me mantenían Segura de caminar...
Me quedo con tus palabras, me quedo con tus ojos que me pedían que me quedara. ¿A quien deseo engañar?
No he estado preparada en todo este tiempo, ¿Lo estaré en el de hoy?
Me cuesta entender los segundos que pasan. En mi techo están dibujados los minutos en que te pienso, ya no queda espacio, ya no queda tiempo. Todo está en su lugar, yo intento desordenar, pero sigo encontrando cosas que desearía tirar, sin embargo, siguen ahí, porque no lo deseo realmente...

Es difícil reencontrar un nuevo destino para mi. Es difícil saber que estás ahí, tan lejos, tan cerca, tan eterna. Prometimos cosas, fuimos amantes, amigas, pareja, felicidad y tristeza... Se terminó por mi decisión, que creo no fue la correcta. Que más me espera de la vida si cada paso que doy tengo en mis pies el peso de mis decisiones que no logro alivianar... Y es que si fuese lo correcto no tendría por qué pesar...

Hoy deberías haberte quedado conmigo... eso dijiste la última vez... ¿sigues pensando lo mismo?

Y es que hoy escribo de negro, porque mi corazón está así... sin ti.