miércoles, 26 de mayo de 2010
Vivir
Qué es lo que sucede a mi alrededor, las cosas se mueven y susurran a mis espaldas el engaño de la situación. Qué cansancio, que dolor, que mentiras, que sensación. Todo lo que rodea la habitación es tan confuso como yo, y hoy puedo decir que si cierro los ojos quizás quiera morir, pero tengo razón para mantenerlos abiertos, y eso quiere decir que tengo por qué vivir.
sábado, 8 de mayo de 2010
Madre!
Madre:
Aquí estoy, esta vez escribiéndote las cosas que siento respecto a ti. Mañana paso junto a ti 17 años celebrando el día de la mamá, y con respecto a eso, de lo que más recuerdo es que en estos 17 años te he extrañado, te he amado, te he llorado, te he consolado, te he admirado, te he odiado, te he añorado, te he soñado, te he maldecido y te he perdonado. Te preguntaras por qué... Pues bien sabes, yo te he amado y te amo incondicionalmente, y sé que lo seguiré haciendo, pero tengo algunas cosas que me gustaría contarte, y es que muchas veces me he sentido tan lejos de tu amor, estando tan cerca de ti, te extraño tanto madre, como desearía tener la calidez que tenía dentro de tu vientre 17 años atrás, como desearía que tus brazos me tomaran como lo hacías 16 o 15 años atrás, como desearía madre mía que me amaras y me respetaras. Yo no te pido que me aceptes, sólo que me ames y respetes, que me des tu amor a través de tus brazos, de tus palabras y de tus ojos que mucho dicen sin saber hablar. Se y estoy consiente madre mía que no soy la única, que tienes tu alma dividida en tres, sé también que ser madre no es fácil, pero no logro entender como teniendo experiencia no has de saber abrazar y consolar cuando tu hija te necesita. No te condeno ni te odio, esas son etapas pasadas, pero si te pido que me des tu amor, tu comprensión, tu corazón. Yo pasaría feliz mi vida junto a ti si en este momento me sintiese feliz, pero lamentablemente digo esto, no lo siento así. Te miro y te admiro, te amo, pero juro que cuando sea mi turno de ser madre, no seré como tú. Que tristeza, que pena siente mi alma, madre mía te amo mas que a mi vida, si pienso en una mujer en la primera que pienso es en ti, pero a la vez te veo tan lejana, tan ausente, que desearía no verte tanto para no sentir tanta frialdad. Ante todo estas tú, espero que frente a todo lo tuyo este yo también como prioridad.
Te amo mamá.
Aquí estoy, esta vez escribiéndote las cosas que siento respecto a ti. Mañana paso junto a ti 17 años celebrando el día de la mamá, y con respecto a eso, de lo que más recuerdo es que en estos 17 años te he extrañado, te he amado, te he llorado, te he consolado, te he admirado, te he odiado, te he añorado, te he soñado, te he maldecido y te he perdonado. Te preguntaras por qué... Pues bien sabes, yo te he amado y te amo incondicionalmente, y sé que lo seguiré haciendo, pero tengo algunas cosas que me gustaría contarte, y es que muchas veces me he sentido tan lejos de tu amor, estando tan cerca de ti, te extraño tanto madre, como desearía tener la calidez que tenía dentro de tu vientre 17 años atrás, como desearía que tus brazos me tomaran como lo hacías 16 o 15 años atrás, como desearía madre mía que me amaras y me respetaras. Yo no te pido que me aceptes, sólo que me ames y respetes, que me des tu amor a través de tus brazos, de tus palabras y de tus ojos que mucho dicen sin saber hablar. Se y estoy consiente madre mía que no soy la única, que tienes tu alma dividida en tres, sé también que ser madre no es fácil, pero no logro entender como teniendo experiencia no has de saber abrazar y consolar cuando tu hija te necesita. No te condeno ni te odio, esas son etapas pasadas, pero si te pido que me des tu amor, tu comprensión, tu corazón. Yo pasaría feliz mi vida junto a ti si en este momento me sintiese feliz, pero lamentablemente digo esto, no lo siento así. Te miro y te admiro, te amo, pero juro que cuando sea mi turno de ser madre, no seré como tú. Que tristeza, que pena siente mi alma, madre mía te amo mas que a mi vida, si pienso en una mujer en la primera que pienso es en ti, pero a la vez te veo tan lejana, tan ausente, que desearía no verte tanto para no sentir tanta frialdad. Ante todo estas tú, espero que frente a todo lo tuyo este yo también como prioridad.
Te amo mamá.
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