jueves 4 de noviembre de 2010

Congelándome

Congelándome, así estoy, simplemente congelándome. Hoy no es el mejor día quizás para hablar, las cosas se han volcado de una manera confusa e increiblemente horribles. La sensación de vacío, de mi miedo y de locura indescriptible son detalles, pero la extraña sensación de confusión es impactante. Hoy te hablan y sientes lo que te hablan tan profundamente como si lo sintieras, y luego te acercas y dices que no es cierto, tratando de arreglar la expresión de tu cara para mentirme.
He tenido oportunidades de dejarte, de cambiarte y alejarme, pero no lo he hecho por un sólo motivo, el amor, porque te amo y te necesito, sin embargo llegan y te dicen lo contrario y lo sientes profundamente, te cuestionas todo lo que he hecho, y cuestionas la credibilidad de el hilo conductor de la relación que es el amor. ¿Cómo podría ser todo esto cierto?. Me he caído fuerte y me he vuelto a parar y sigo aquí, he esperado y aguantado, he llorado y reído, he amado y odiado, me he esforzado pero simplemente no se nota, lo cuestionas, lo cuestionan, y qué más da, ¿sigo aquí?, aún estoy aquí, pero se vuelve tormentosamente agotadora la situación, y te pido a silenciosos gritos que te detengas, que no sigas con esa conversación, que no sigas con esa actitud que me mata la razón, me envenena el corazón, por favor detente corazón...